Comienzo esta página para hacer una reflexión sobre uno de los videos que hoy nos ha mostrado Gonzalo en clase. Se trata del bebé que se angustia y se frustra ante la reacción antinatural de su madre que de repente no reacciona y se queda con el semblante serio ante los desesperados intentos de su hijo por comunicarse con ella con risas y palmadas.

Este video me ha recordado otro que el año pasado nos puso una profesora en clase, que es este:



Este video nos lo pusieron para explicarnos hasta qué punto un bebé es capaz de manipular a los adultos para conseguir algo, y cómo desde la escuela, los maestros debemos tener presente esta enorme capacidad de los niños para actuar con nosotros como auténticos dictadores y tiranos, para así atajar estas actitudes a tiempo. Incluso, la profesora nos recomendó que leyéramos el libro " Los hijos tiranos: el síndrome del emperador", de Vicente Garrido Genoves, para reforzar esta idea a través de un "experto" que lo "explica muy bien".

¿Realmente creeis que este niño está tratando de manipular a su madre? Mi lectura del video es bien distinta. Este niño aún no sabe hablar, y es a través de los gestos, risas y lloros como se comunica con su madre, figura de apego y de referencia, la persona que le hace sentirse más protegido en el mundo, a la que más necesita porque sin ella moriría, no podría sobrevivir (o por lo menos eso siente él de manera inconsciente e instintiva (instinto natural de superviviencia de los animales). El niño intenta de todas las maneras que sabe llamar su atención para que le haga caso, le coja en brazos, le bese, juegue con él, le sonría. Probablemente ha estado ese día en la guardería mientras su madre trabajaba, y cuando está con ella, ¿qué recibe?. INDIFERENCIA. Una indiferencia que le sorprende por ser totalmente antinatural. Sólo en madres perturbadas mentalmente se han observado actitudes reales de una indiferencia similar. ¿Y cómo queremos que reaccione ese niño? ¿Queremos que entienda que su madre le está ignorando a pesar de lo evidente de sus intenciones comunicativas porque quiere grabar un video para colgarlo en Youtube y que todo el planeta le llame "manipulador"?

Pues no, chicos, los niños no son tan retorcidos ni tan "manipuladores" como podemos llegar a ser los adultos. Un niño que crece con la atención que necesita no reaccionaría nunca como este niño, porque no le haría falta. Si se cubren sus necesidades afectivas adecuadamente llegan a ser personas con un gran autoconcepto, seguros de sí mismos, emprendedores, empáticos, autónomos, etc.

Y os cuento todo esto porque creo que para ser maestros, además de tener claro qué es lo que queremos transmitir y aportar a nuestros alumnos ( como nos ha explicado hoy Gonzalo), también es fundamental reflexionar sobre qué visión tenemos de los niños, si tenemos prejuicios contra ellos que nos puedan llevar a equivocarnos a la hora de juzgarles, si queremos mirarles con admiración y respeto o con recelo.

Para terminar, os recomiendo leer los libros del Pediatra Carlos González (llamado "el amigo de los niños"), en especial el libro "Bésame mucho", que nos hace reflexionar sobre prejuicios de este tipo. También merece la pena leerse el libro del mismo autor "Mi niño no me come", que nos puede ser útil a la hora de tratar a los niños en el comedor escolar. Sorprenden mucho sus reflexiones, y además tiene mucho sentido del humor.